ante el ordenador


apenas siente sus pasos que se acercan mientras, sentada intuye su presencia en el reflejo del monitor. La piel se le eriza al sentir el cálido aliento besando su cuello. Unas manos ágiles y fuertes entreabren su escote y buscan el profundo tesoro de sus pezones erguidos. La respiración de ella se entrecorta en apuntes de jadeos que subrayan el deseo que nace. El pecho se inunda caliente y duro de un sudor que lubrica las caricias. Sus manos, las de ella, buscan sin volver la mirada, pierna hacia arriba el rígido cetro de su victoria, Todas las manos giran, vibran, buscan, atrapan, las de ella buscando una explosión acelerada, las de él, el placer regalado. Un orgasmo a oscuras, sólo con la lúminosidad centelleante de un salvapantallas…..

… y un observador inesperado desde la conexión todavía en on de una cámara web en la distancia.

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s