Buenos días


abro los ojos sin estruendo de despertador, la rendija de luz que se cuela por la, a medias bajada, ventana, me cuenta que el día ya está en explendor. No hay pereza al poner los pies en el suelo y mis pies siguen la rutina de otros despertares. Buenos días espejo, tienes una bonita sonrisa. Me acerco al musiquero y sin fijarme pulso un botón con flecha.

"Ayer tarde al lago fuí
con la intención de conocer
algo nuevo.
Nos reunimos allí
y todo comenzó a surgir
como un sueño.
Creo recordar que por la noche,
el pajaro blanco echó a volar,
en nuestros corazónes,
en busca de una estrella fugaz."

El lago, Triana, viejos recuerdos, nuevas sonrisas.
La cocina invita a café recien hecho, el silencio de la casa, a tostadas con mermelada de melocotón.

Miro de nuevo a la ventana, ahora abierta al azul del cielo.

"Fuimos juntos el amanecer
y el lago reflejó nuestro sueño.
Y en silencio fuimos a caer
junto al gran monte aquel
que nos dió el amor."

¡¡Buenos días, va a ser un buen domingo!!

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s