Promesa


-… acabo de darme cuenta de que tampoco lo entiendo. En el fondo es el mismo caso. Nos atamos a una promesa.-

-o a una cobardía-

¡joder con la eternidad!. Parece que nunca hemos despertado del sueño de adolescentes. Qué seguimos creyendo en los compromisos adquiridos cuando éramos otros, cuando sentíamos lo que decíamos y lo sentíamos tan intenso que no nos cabía pensar que, un día, desaparecerían. Disfrazamos nuestros deseos, los apretamos bajo una faja que les comprime hasta doler, elegimos la felicidad de los demás con la excusa de que la merecen más que uno mismo. Y vivimos engañados y engañando, enterrados en vida.

Crees que alguien te puede ayudar y no es cierto. Hablar desde fuera es sencillo, explicar los pasos, fácil, pero el esfuerzo es propio. El mapa te lo muestran, lo sencillo y lo complejo, pero el caminar lo has de realizar tú mismo y nadie podrá sustituirte ni llevar tu carga.

Tienes derecho a respetar tus propias necesidades, tus propios deseos, a actúar según tu buen juicio, a procurar tu propia felicidad. No estás en este mundo para vivir pendiente de las espectativas de los demás. Y sí, eso es egoismo, y el egoísmo es un elemento básico de supervivencia.

Puedes continuar respetando la promesa que te encadena. Cierra entonces los ojos y aleja de tí la esperanza de lo que deseas. No sufras en vano, préparate de el lento discurrir de unos días en los que la ilusión ya no tiene parada.

También tienes la posibilidad de encender una nueva vela, de transformar tu vida en una nave de la que seas propietaria del timón. en un curso en el que no quepa más dolor y más sufrimiento que el del parto en el que renazcas.

No temas, nadie sale herido y, aquellos por los que temías, reciben de tí lo que ya habían olvidado que tenías.

Sólo puedo prometerte la seguridad de que escucharé de tus labios la pregunta: ¿por qué no lo habré hecho antes?

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

1 comentario en “Promesa”

  1. Demasiadas expectativas para una vida tan corta, en la que casi siempre se nos olvida que la/el protagonista de "mi vida" soy yo. ¿Por qué no lo habré hecho antes? Una muy buena pregunta ,sí, esa es mi opinión. Tiene una gran cualidad, la de que volviendo hacía atrás permite ARRANCAR el motor y marchar hacia ADELANTE.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s