Microcuento


Anoche, cansado apenas llegué, miraba como dormías. Eres apacible. Necesitaba tu tranquilidad. Me abracé a tú cuerpo y te susurré mí cariño al oído. Me dormí con tu sonrisa en mi cara.

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse