Érase una vez


Una vez yo escribía con libertad cada historia que pasaba por mi mente.

Me daba igual el momento, no me importaba el calibre de la idea

Hasta que, también una vez, alguien dijo, -ese no eres tú. No te reconozco-

Pensé que me daba lo mismo, que eran mis pensamientos, que, quien no quisiera aceptarlos, los ignorara, los borrara sin leer.

Pero no daba igual.

Lo que pensara me importaba.

Y dejé de ser libre.

Y dejé de escribir.

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s