Queridos Reyes Magos


Este año no he sido bueno, en realidad tampoco he sido malo, este año no sé lo que he sido. Quizá haya sido luchador y cobarde, tonto de bote e inteligente, baboso y discreto, amante y odiante, amado y odiado, cercano y distante, tranquilo y ansioso, avispado y despistado, vivo y muerto.

Pero yo sé que sois magos y que habéis venido de oriente para visitar mi casa como tantos años atrás habéis hecho. Sé que, aunque yo no he escrito carta, muchos otros os han hablado de mí y sé que estáis bien informados.

Yo siempre he sido de Melchor, aunque nunca he sabido bien si era el de barba blanca o el de la barba rubia. Me daba igual, yo sabía que era el que iba el primero y el resto de la cabalgata quedaba sin importancia. Había que volver pronto a casa por si el mi rey llegaba antes que yo y no dejaba nada al no encontrarme dormido.

Ahora ya no soy tan temeroso, ni tan prudente, tampoco tan niño ni tan iluso, ahora sé que no traen lo que yo elijo, si no que traen lo mejor para mí.

Yo nunca pensé en la mitad de una vida. Era un concepto medio chiste que aparecía como una forma de relajar el paso del tiempo. Pero ahora está muy asentado y, durante estas fechas se ha posicionado con la fuerza de lo nuevo, con la intesidad que da la madurez. Las vidas son tan intensas como lo sean nuestras capacidades, nuestra curiosidad y nuestra osadía. Por eso, quizá, me han traído muchas cosas por comenzar, libretas, libros, salud, amor, inteligencia, y vida. Por eso, seguro, han decidido que lo mejor que pueden regalarme es un futuro, un tiempo y unas oportunidades.

En la mesa están, abiertos en sus rasgados envoltorios, todos los regalos que anoche dejaron los Magos. Siempre habían traído historias acabadas de las que aprender y disfrutar, mundos hechos a los que incorporarse y que añadir a tus tiempos y a tus espacios.

Esta vez, mi querido rey Melchor, nos has llenado de páginas en blanco, de hojas que llenar con nuestras propias recetas, nuestras propias ideas, nuestras propias experiencias.

Y aquí, mientras pienso en las palabras con las que empezar la primera historia, se me da por pensar que, seguramente, el año que viene estarás también aquí para revisar lo anotado, para releer lo escrito, para recoger lo obtenido.

Y yo te espero con la ilusión de demostarte que, una vez más, acertaste con los regalos

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

4 comentarios en “Queridos Reyes Magos”

  1. Mis felicitaciones por haber recibido regalos, no todo el mundo los tiene o los sabe ver. Yo también he recibido regalos, uno de ellos muy especial, muy bonito, porque viene del corazón. No siempre los “magos” traen lo mejor, pero es cierto que se nos ha inculcado esa especie de análisis de conciencia en estas fechas, por alguna razón seguramente no demasiado misteriosa. Me seduce bastante la idea de continuidad, de no perder el hilo por los acontecimientos. De todas formas, espero que tus regalos te acerquen a lo que deseas. Un besi.

    1. P.D.: Mi frase favorita es la primera, eres un buen escritor. Mi rey favorito, Baltasar, ya sabes, por la diferencia. Más besis.

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