Una historia contada


Una noche sin luna y con estrellas me susurraron una historia al borde de dónde las olas dejan su mensaje y borran las palabras escritas en la arena.

Los pasados tienen una música especial. Lejos de contundencias, tienden a ser suaves ríos que se delizan entre las paredes del dolor y la melancolía, suaves cicatrices en una piel encallecida que aún supuran cuando apenas se les roza con el pensamiento.

Las vidas están hechas para ser contadas, para sentirlas como fueron, con su nostalgia y su orgullo. Los portugueses lo llaman saudade y tienen un buen acopañamiento con sus fados

Son confesiones que firman una declaración de intimidad, es la entrega de las llaves de la fortaleza, es el plano para encontrar el cofre del tesoro enterrado en la isla perdida.

Luego, cuando a la mañana siguiente, despiertas y encuentras los bolsillos vacíos, porque te pidieron que devolvieras los regalos, es cuando se te queda cara de tonto

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

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