atneicineC


Quizá Cenicienta no entendió bien al Hada Madrina.

Fue por eso que se sorprendió cuando, mientras sonaban las campanadas de las doce, carroza y caballos,  lacayos,  vestidos y zapatos de cristal permanecieron intactos.

Y fue sólo el príncipe quién desapareció para siempre, convirtiéndose en un ratón.

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

1 comentario en “atneicineC”

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