La bola de pinball


Permíteme que sea duro.
Las guerras internas sólo se tienen cuando en realidad se disfruta con ellas. Nuestra mente se autoengaña, se busca excusas, argumentos, la inactividad es el refugio de lo que conocemos, en realidad, de dónde nos sentimos seguros.
Ya lo hemos hablado en diferentes ocasiones. Tu lucha no es tal lucha, es el rebote de la bola en un pinball. En realidad sabes cuál es la salida, pero esa no la conoces y no la dominas. El lugar en el que te encuentras no es peligroso, ¿incómodo? si, a veces, pero una incomodidad soportable.
Llegará un día, no sé cuando, en que decidirás. O quizá decidan por tí, ¿quién sabe?

Todo esto lo digo desde un acusado desconocimiento. O un simple decir por decir
No es buen rollo éste, Casi siempre que me enredo en confesiones ajenas, termino siendo tan duro que acaban echándome.

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

3 comentarios en “La bola de pinball”

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