Pavos reales


Nos hemos convertido en solitarios pavos reales, escondidos y publicitados desde nuestras atalayas. Expertos en marketing de ideas y ofertantes de universos maravillosos que hacen apetecible la compra. Vivimos en contínua necesidad de relación, búsqueda compulsiva de compañía sin reparar en selecciones ni elegir con criterio o buen gusto. Todo vale si nos saca de casa. La esperanza siempre puesta en que hoy será distinto, que esta vez sí aparecerá la oportunidad que siempre vamos buscando. Y regresando siempre con la cabeza gacha y la desilusión sobre la espalda, jurando sobre nuestras soledades que nunca más.

Hemos perdido la perspectiva de saber quienes somos para convertirnos en ser lo que nos gusta en los demás. Somos copias baratas de los lemas que copiamos y publicamos sin analizar. Queremos entender que el mundo es rosa, azul, amarillo, verde. Por eso nos vestimos con nuestras plumas de pavo real y nos pavoneamos delante de ellos y ellas intentando que la mirada que nos ofrecen no llegue más adentro de la tenue capa de pintura que nos acicala.

La realidad es mucho más bonita que todo eso. Porque guarda la profundidad de cada uno de nuestros detalles. Somos guapos, pero también somos feos, somos alegres y tristes, vivos y apaciguados, tímidos y extrovertidos, somos lo que agrada y desagrada, en un compendio que nos hace más interesantes por nuestras contradicciones que por nuestro escaparate.

Algún día terminará este mundo de perfiles que hemos creado. Virtualia desaparecerá de nuestras vidas y nos encontraremos de nuevo desnudos y paseando por las calles. No necesitaremos publicar para estar vigentes y tomaremos cervezas en los bares sin necesidad de demostrar a los amigos de Facebook o twitter lo felices que somos en cada momento.

En esos días, será cuando recordaremos con tristeza nuestro historia de pavo real. Y entonces, como sucede cuando caminas por los senderos del bosque, descubriremos lo variado que es el reino animal y la capacidad que tienen gorriones, golondrinas, liebres, lagartijas, zorros y ardillas de sorprendernos con sus múltiples realidades

Autor: Kurt Spìnozza

un caminante a la búsqueda de caminos en los que encontrarse

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s